domingo, 7 de diciembre de 2025

PLANETAMANÍA DE PALABRAS… III.

 

POESÍA, PROSA POÉTICA, PROSA.
“PLANETA ESCUCHAR”


 
“No voy a dejar de hablarme sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo”


Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.


Escuchar y escucharse es un acto de aprendizaje necesario para no caer en los ruidos caudalosos de los ríos de palabras que se enredan entre nuestras manos.
 
Escuchar,
escucharme en silencio con todo este ruido que hay adentro,
escondido entre los tejidos oscuros
que forman parte de este laberinto.
 
Escuchar,
escucharme en el mensaje secreto que hay en la botella
perdida en el océano,
escucharme el latido de mi propio corazón,
escucharme a grito pelado el desgarrador silencio.
 
Escuchar,
escucharme las palabras de socorro
que surgen de los altavoces de nuestro yo interno,
escucharme desesperadamente con la música interna.
 
Escuchar,
escucharme en el ruido que hace el viento en los árboles,
escucharme en el resplandor que sale de mí.
 
Escuchar,
escucharme en cada momento para ver las paredes invisibles
que a veces salen a nuestro paso.
 
Escuchar, escucharme, escucharte, escucharnos…


 
“Escuchar promueve la resolución de conflictos y permite desarrollar otras habilidades que se vinculan con nuestra inteligencia emocional como la empatía, lo que lleva a un mejor entendimiento y colaboración entre pares; además, demuestra respeto, interés y confianza hacia el otro y hacia sí mismo”
 
 
 
 

(C) JUAN ANTONIO GÓMEZ JEREZ
 

lunes, 10 de noviembre de 2025

PLANETAMANÍA DE PALABRAS: SILENCIO

 

PLANETAMANÍA DE PALABRAS… II



IMAGEN “PLANETA SILENCIO”



 POESÍA, PROSA POÉTICA, PROSA.

“PLANETA SILENCIO”

 

“Las grandes elevaciones del alma no son posibles sino en la soledad y en el silencio”

(Arturo Graf) poeta y crítico literario de los siglos XIX y XX.

 

En silencio y soledad se abren las ventanas rotas.

Los cristales desperdigados por el suelo, amenazantes e irreverentes, que en algún momento quisimos esconder de los fantasmas propios, orbitan a nuestro alrededor, dejando ese rastro estelar de ropas desgajadas y roídas por el suelo.

 

En silencio se descubre el porqué de los por qué.

El significado de aquellas letras mal escritas, y el grito silencioso de aquellas palabras nunca dichas, que se arremolinaron en la garganta torpe del que no dice nada, y que se esconde entre los silencios y entre las elocuencias furiosas del que no quiere ver, se visten ahora de carnaval para decirte lo que siempre has sabido.

 

En silencio, se oyen los susurros del latir acompasado y loco de este corazón.

Que, a ritmo de marca pasos, sólo sabe abrirse de par en par, como las puertas viejas y rasgadas de la antigua ciudad donde los invasores procuraron siempre destrozar sus murallas.

 

En silencio, estaba encerrado en aquella botella vieja de vino viejo.

El vidrio fantástico se rompió y liberó al genio de las palabras mudas, las palabras que quedan adentro del yo oculto.  El genio putrefacto que hizo desenterrar de las tumbas ocultas, las inseguridades que un día enterré y las sombras que oculté en algunos rincones laberínticos debajo de mi piel.  

En silencio pude oír.

En el silencio se vuelven a construir los legos desperdigados por la arena, que un niño cualquiera destrozó con una patada.

 

Y es que en silencio se oyen las otras palabras, no las que te susurran al oído, no las que te dicen cosas que quieres oír, no las que dicen mentiras, sino las que se oyen desde adentro, desde las entrañas del diccionario desordenado y sensible que late a ritmo de bossa-nova.

 

Y es así entonces, que: “El silencio es el partido más seguro para el que desconfía hasta de sí mismo”

 

O que, del mismo modo, “El silencio es el ruido más enérgico; y quizá sea el más fuerte de los bullicios”

 

Y aun así sabemos que: “El silencio es el signo de la sabiduría, siendo la locuacidad señal de cierta estupidez”

 

Pero sin duda alguna, algunos creemos que: “El silencio es el sol que madura los frutos del alma”

 

Y escribiendo en este silencio ruidoso y desordenado, descubro la importancia de las sombras…

Lo importante de las sombras es darse cuenta de que sin luz no son posibles.

Nuestra propia luz.


 

 

(C) JUAN ANTONIO GÓMEZ JEREZ-2024

BLOG: https://lasletrasdesdelaluna.blogspot.com/